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trama de vida

blog de encuentro

Espíritus
Jorge Nájar

Con los horizontes truncos sordos
te veo volver de tus extravíos

Dindirindín

Repleto de sombras
desnudo bajo la lluvia

Vienes en pos de consuelo
al regazo del árbol-madre
ahí donde yo silbo
ahí donde yo canto
en tus silencios
sembrando luz en tus adentros

Aquí donde convergen los ríos de tu vida
no puedes verme
pero me adivinas
en el paso tembloroso de los indios
que a tumbos de cachaza avanzan
por las turbias laderas de la existencia

Cae la noche

Cantando ellos se embarcan
en sus canoas perfumadas de peces
de lepra y paludismo

Se van a “Nueva Italia” - dicen
En este día vencido ya nada quieren
Han renunciado al mundo

Una estrella
una mano extraviada
en la radiante oscuridad

¿Qué indio deformado antaño
no bajaba del vientre materno
para ser niño brujo
en la tierra de sus padres?

Mírame Taita cuando te hablo

Yo he sido uno de ellos
dizque culpable de la pelagra
y los delirios en las aldeas
campas piros asháninkas

Miles de niños brujos como yo
regalados por nuestros padres

Nos salvamos a la sombra de los otros
de los italianos de los portugueses
antes de las matanzas entre nosotros mismos

En agradecimiento
en el sueño ajeno
construimos puentes caminos
para la exportación de sus negocios

Delirios de grandeza
Pura ilusión

Vuelves flotando en la oscuridad

En la Plaza Mayor repleta de hoteleros
narcos putas y terroristas
entre petroleros y palabras chuscas
el comercio de sus mejores productos

Quince soles la noche
desayuno incluido
Sábanas blancas y una mujer
si lo desea

Cucarachas en el suelo
Lagartijas en las mantas

Afuera en la noche brillante
cantan sapos grillos monos

Los borrachos ríen
colgados de la cintura
de las mujeres a la deriva
todas indias o mestizas
pero rubias

¿Por qué no has aceptado la oferta?
¿No sabes que en las vísperas
sólo el amor aunque sea de paso?

¡Espíritus! ¡Madre de las plantas!
Entraremos en un viaje por la red
de nervios de este nudo oscuro

Espantaremos de su horizonte
monstruos ocultos en sus propios pasos
Después llegará el consuelo y será otro

Con la fuerza de mi luz encenderé
sus apagados sueños

Dindirindín

Yo curo con mi canto

Atrás quedaron
los caminos desvanecidos
el aire el cielo los mares
y tus vanidades,
allí donde buscando casa
te perdiste en casa ajena

Dormías mal delirabas
en las noches de invierno
entre el chubasco de un horizonte
azul naranja y plomo

Por esa misma turbulencia has vuelto
buscando las nacientes del río
que dentro de ti fuera de ti
te arrastra

Ahora avanzo yo en la alta noche
con flores alucinadas en los brazos
espíritus del monte en mi voz

¿Cuál es tu orgullo?
¿La casa emplumada?

Tendría que ser
la historia y los sueños
de la gente que te habita
no sólo las ciudades puntiagudas
que brillan en tu mente
en todo tu aire

Casa no es el pasado
ni el futuro incierto
tal vez sí la existencia
en unas tierras verdes
negras coloradas
donde sea

Y quién sabe ya para siempre
esta luz en la tormenta
a orillas del río
mientras los barcos
extravían su destino

¿También tú te has perdido
entre los animales de Altamira?

No llores
No sufras
Levántate

El tiempo cumplidor sabrá hallarte
sombra de nadie

Ahora estás donde todavía puedes adivinar
el sitio que te corresponde
aquí donde el aire transparente
se hunde en tus delirios
y te enciende
aquí donde yo vivo entonando cantos
al Yoshin tayta
dueño de los montes

¡Incluso la vanidad de tu existencia
extraviada en caminos sin regreso!
Pero yo te ilumino

Yo te canto
contra la traición oculta
en los caminos

Todo tu orgullo sea la casa
que tú mismo
construirás de aire
de sueños
de lo que fuiste y ya no
de la gente que amaste
y ahora quién sabe
de los espíritus que cohabitan en ti
navegando
por los ríos de tu sangre

La savia que ahora bebes
se hundirá en la casa que eres tú mismo
en la gente que va contigo
y sólo en ti vive

Yo te canto para que la reconstruyas

Yo te ilumino con mi voz
y la fuerza de los espíritus

No sea que extraviado
la confundas
con un planeta
o con una estrella

Tal vez sea un meteorito enloquecido
o quién sabe el último dragón del espacio
comedor de estrellas y diamantes

¿A qué futuro irás con tantas bestias
adormecidas en tu sombra?

La luz de los espíritus
te recorre te escudriña
el corazón y la mente

Cruzando los puentes de Lutecia
donde alguna vez avizoraste tu destino
Subiendo por la pendiente de la rue Lepic
hacia la montaña oculta
para descifrar qué diamante oscuro
te enraizaba al aire
Volando por ciudades desconocidas
has vuelto a las tierras
donde los ríos convergen
más allá de la sangre

Manoteando el aire
has avanzado hasta la casa
de la infancia el nudo
donde todo se trenza y arde

Allí ves a tu madre en la humareda
Ella danza sobre las ascuas
y te habla en sus silencios
te canta en el humo

Observa estas plantas y no sueñes - dice
Son las mismas que avanzan
por los corredores de tu ser

Llámale venas arterias linfa sangre
Llámale lo que quieras
Sus flores te abren otros caminos

Azul es el tallo donde velamos
fábulas de otra vida
Su hoja blanca es veneno y mata

Por ese cauce ya no avanzarás

Por ahí ya nunca más - dice
Y se esfuma cada vez más dentro de ti
en la raíz donde ya no hay
pasado ni quebrantos
en el porvenir sin futuro
donde yo curo

¡Qué canto tan extraño es ése!

Buscando raíces
ella te habla de la flor
Tal vez sean los amores
la luz del mundo

Buscando casa
encuentras humaredas
Tal vez sea la distancia
de la voz amada

Yo te digo que el hilo que te ata
a la tierra donde se nutren tus raíces
que las venas que te alumbran
rayos son en la corriente

Te repito
negra es la savia de la muerte
en noche de abril
a orillas del río

Éste es tu sitio y aquí
estás indemne

Yo te canto
Yo curo con mi voz

El fantasma de tu madre se ha esfumado

Quieres alcanzarla
para llorar en sus brazos
como los niños
por algo imposible

Tropiezas y te encharcas
en el lodo de la historia
de las sangres

¿Adónde has de llegar con tantos
extravíos en la trama de tu ser?

Avanzas desnudo
bajo el estruendo diluvial

El cielo se ilumina y canta
cuando ya sólo piensas
en la felicidad

Y nada te importa
que el mundo siga a la deriva

¿Hacia qué hacinamiento de huesos
avanzas ciego con tus pasos febriles?

Entre las lanzas de la lluvia
adivinas la sombra de tu padre
cuando todavía él era un hombre
entero y feliz

Vuelve de lejanías con jaulas de otorongos
con loros monos iguanas en los brazos

Desde la otra orilla te llama
te envuelve con su palabra

Quieres alcanzarlo
para reír por su fauna
para hablar y saltar el tiempo
con sus felinos

Piensa en tu esencia
y no sufras - dice
Para ti la flor de seda
la flor de fuego
contra los temblores de la risa

Piensa en eso
Baila en el delirio
Ahí donde tu vida arde
inclínate
ante tu propia esencia

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